Eneida

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Oasis urbano

Todo el invierno deseando que llegue el verano y cuando llega, huimos buscando una sombra, una piscina o un ventilador.

Hay ciudades, configuradas para vivir en ellas y otras para vivirlas. Esto se hace más presente en verano, cuando el calor infernal cae sobre el asfalto y las calles se vacían. No es algo casual, si no proveemos de zonas verdes de sombra donde resguardarnos, esas calles, en la hora punta donde Lucifer hace de las suyas, no habrá nadie que las quiera recorrer. Los locales estarán vacíos y no habrá una razón suficientemente buena como para sacarnos de casa.

¿Por tanto, esas ciudades, en esos días de extremada calor, están abocadas a la desertización? Un rotundo NO.

Si no se han planificado zonas verdes, tendremos que proyectar zonas de sombra. Diseñar corrientes de viento que hagan más agradable el paseo y animen a la gente a salir.

Se pueden diseñar zonas de sombra a través de elementos como pérgolas o toldos, como en los ejemplos adjuntos. Teniendo en cuenta la forma de la calle y criterios estéticos.

Podríamos ir un paso más allá, e incluso diseñar espacios de recreo o descanso debajo de ellas, hacer talleres, amenizar los días calurosos y ser ese oasis, el cual, vamos buscando desesperadamente en los veranos urbanos. Y no solo eso, podría ser un atractivo para visitar la ciudad.

Monumenta 2012, Daniel Buren
"La catenaria y el arco " Manuel Bouzas + Santiago del Aguila